Vale, ya veo que no me haceis ni caso.
En fin, ya que estamos y si no hay incombeniente, os contare algo, (jo, no se como se ponen los acentos). Bueno, es igual. Yo soy de pueblo y vivo en un pueblo, no os dire el nombre ni de coña, porque hay mucho bestia y yo no soy muy armario que digamos, asi que imaginaros un nombre que tenga alguna letra repetida y ya esta. Bien, pues la semana pasada fuimos a bailar al pueblo de al lado, que tampoco os dire el nombre, de eso ni papa ni mijita, porque alli te apedrean a la minima que les dances y tienes que despezuñarte pa salir pitando y claro, hay que cuidarse . Bueno, que me salgo del tiesto. Total que fuimos seis en la furgoneta del Teo, la Monica, el Kevin, la Trini, la Azuley, el Teo y yo. Aunque parezca que estabamos enparejados tres a tres, no es cierto, el unico que moja es el Kevin cuando la Monica quiere, pero el resto, agua en el cesto. Bueno, resulta que el Kevin, que aparte de no pasar hambre es un ligon de cinco tenedores, no se si porque es guapo, o alto, o todo eso, o porque el tio se las inventa con las tias como perico con la guitarra. El caso es que, en un descuido de la Monica, va el muy asqueroso acaparador y se me escabulle con una pava impresionante en direccion al aparcamiento. Esas cosas se hacen cuando salimos los mendas en plan solos, ¿vale? Pero so capullo, eso no se hace cuando vas con la parienta al ladito, que las parientas no son de plastico caracarton, que se huelen un paño pringoso antes de pringar. Total, que al rato, las amigas que para eso estan, pues me pregunta a mi la Trini que si hemos perdido el Kevin y claro, la Monica me mira preguntona y arruga las cejas y yo, pues la miro como el cura del exorcista, con cara de ahora por donde salgo y le contesto que no le he visto. Pero tate, la suerte esta hechada, coge la Monica el bolso y sale para el aparcamiento, el Teo, que es un buen chaval, pero sabe mas de ranas encantadas que de disimular, salta - Creo que esta en el WC. - pero la Monica ni le escucha, yo voy detras de ella y el resto salen detras de mi . Cuando estabamos a cincuenta metros de la furgoneta, esta se abre y salen de ella el Kevin y la pava, no veas el sacramental, la Monica se pone a llorar como cuando se te muere alguien muy cercano y corre a medio esconderse tras un Lancia polvoriento y amarillo, todos nos quedamos frios como cubitos en la nevera, pero eso si, el Kevin que sabe que la ha cagado bien cagada, ni se despide de la pava impresionante, claro que a ella ni fu ni fa la cosa, que los tiene a los tios haciendo cola con ese cuerpazo. Bueno, pues regresamos al pueblo y durante el trayecto, solo se escucho el ruido del motor de la furgo y las dos moscardas que le planto en la cara la Monica al capullo, que se las merecia de sobras. El cabreo encelado de la muchacha, pensabamos nosotros que duraria un par de dias, pues al llegar al pueblo el Kevin la acompaño a su casa y por el camino, nosotros diez pasos por detras, escuchabamos las explicaciones del prenda y la solicitud de perdon, pues segun el, solo habia estado enseñando la furgoneta a la chica y nada mas, pero lo cierto y verdad, es que el cabreo duro casi dos meses, pues al tontolaba del Kevin, se le olvido abrocharse la bragueta. Gilipollas perdido.